Mujer, erotismo, salvaguarda

Los lienzos de Marcos Ibarra chorrean pintura. 
Cuando quiere dibujar es preciosista pero en esta serie plasmó las manchas del horror en colores 
¿Cómo puede hacerlo? Marcos disfraza lo oscuro del horror plasmándolo en contornos femeninos y masculinos, tráqueas, corazones, cabezas, coloreados de gris al eje; matizando el resto de la superficie con blanco, verde, celeste, rosado, amarillo, lila, rojo.

 Son tonos pastel casi kitch, pop, yo que sé. Pero no desentona, al contrario hace posible la mirada al horror plasmado del banquete, el hombre comiendo al hombre.

Marcos utiliza el cuerpo femenino como metáfora de vida, urdimbre de creación y muerte. Es gratificante su expresividad de la subjetividad femenina.

Pequeño respiro nos permiten las miniaturas: cajas, tierra, polvo, muñecos, caracol, estrella, alfileres y otros asoman el espíritu juguetón.
Y el erotismo del cuerpo femenino desnudo, en reposo, hace respirar rápido a más de uno.

Las sábanas penden de palillos como ropa colgada al sol. Los trapos han salido a la luz, están arrugados por el tiempo de resguardo y son tantos que van cubriendo suelo y paredes.

Además un vídeo convierte la pintura en collage, permitiendo percibir volumen, desplazamiento y variaciones.

Hay que ser muy macho para visitar al Museo de la Memoria, para seguir con el tema del horror, para viajar atrás o más bien mantener el retorno.

El lienzo no quiere marco sin embargo la hilera de nombres, arbitraria, sponsores inspiradores, oficia en los márgenes a modo de contención.
¿Qué mejor soporte a los vínculos humanos?

Me encantó.

http://museodelamemoria-montevideo.blogspot.com

cuerpoen almapinturasmarcosibarra

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